Las TIC pueden favorecer el empoderamiento de las mujeres


La velocidad y la inmediatez de la comunicación electrónica la convierten en una herramienta altamente poderosa para ser utilizada por activistas ante situaciones que requieren una acción inmediata.

Internet traspasa los límites nacionales y geográficos y, muy particularmente, cuando se necesitan respuestas urgentes, a pesar de la brecha digital existente.

Cada vez hay más mujeres que se conectan y navegan por Internet, se suscriben a listas de correo y de distribución de información, se registran en foros de debate y generan opinión, lo que está permitiendo ser protagonistas, contruyendo comunidades virtuales y redes de comunicación electrónica sobre los diversos intereses y expectativas de mujeres y hombres que apuestan por otro modelo social y relaciones igualitarias.

Que las TIC pueden favorecer el empoderamiento de las mujeres, es algo obvio, como lo es también que ésta no es una tarea que se realice por generación espontánea, sino que requiere de una acción premeditada que incida en resolver los problemas de género que impiden a una gran mayoría de las mujeres beneficiarse del uso y aplicación de las TIC:

  • El ”acceso y el control de las TIC por parte de las mujeres”, está determinado por factores que provienen de desigualdades existentes en el ámbito laboral y la educación, la clase social, el analfabetismo, la situación geográfica (norte/sur, urbana/rural), la falta de recursos económicos y el elevado costo de los equipamientos y servicios de conexión a Internet. La educación, formación y desarrollo de aptitudes, puede estar determinando barreras culturales y de género, que inciden en la división sexual del trabajo impidiendo a las mujeres participar plenamente en la Sociedad de la Información.
  • ”Condiciones del empleo y trabajo’‘, ya que los cambios tecnológicos están afectando a la cantidad, calidad y condiciones de trabajo de las mujeres en sentidos opuestos, por una parte ofrecen nuevas oportunidades y mayores niveles de capacitación pero, por otra parte, profundizan en la precariedad de las condiciones del empleo femenino.
  • ”Poder y toma de decisiones”, la escasa presencia de mujeres en los proceso y puestos de decisión está repercutiendo en la reproducción de sesgos tanto en la elaboración de contenidos como en los lenguajes utilizados, excluyéndolas de la participación en la toma de decisiones.